🔵Dedica su vida a la solidaridad tanto sindical como social. Los taxistas platenses agradecidos. Pero Juan Carlos, valga la ironía de la vida, la sigue peleando🔴
Juan Carlos Berón es el titular del gremio de Taxistas de La Plata, pero más allá de su actividad sindical y de representación en una actividad golpeada por una multiplicidad de razones, arraiga en su trabajo un profundo accionar que destina a caridad.
En las calles 12 entre 41 y 42, se puede encontrar una puerta reja, más adentro a la derecha una capilla bendecida especialmente en su construcción y un pasillo con un galpón en el que se encuentran una gigantesca cantidad de bolsones de alimentos no perecederos, latas de pintura y las infaltables bolsas de boxeo atadas en elevación para no chocarlas al caminar.
Berón conoce la pobreza. La vivió. La padeció, logró dejarla atrás durante un buen tiempo en sus épocas pugilísticas en la categoría Liviano y luego, la Argentina. Esta Patria es una que difícilmente te ayude a sostener el status quo cuando uno la pelea al límite.
Juan Carlos se las arregló para vivir, sobrevivir, y en ese proceso, dedica para del tiempo a ayudar a sus afiliados y a los vecinos platenses carenciados. Lleva comida a los taxistas, pinta las paradas y recorre la ciudad de las diagonales casi que ad honorem. Y como si fuera poco, se permitió quebrase ante la malaria.
Las paredes de su oficina están pintadas color recuerdo. Color historia. Parece una hoja de vida. Un curriculum en el que su fanatismo por Gimnasia de La Plata no le impidió entender que en la vida conviven el blanco y el negro. Por eso, a centímetros de su camiseta y foto con Gustavo Barros Schelotto (hoy en el seleccionado paraguayo), se encuentra la casaca del emblema y presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón Así de simple. Dando a entender que la vida tiene antagonismos pero hay que erradicar las enemistades. Porque en el futbol no se juega “once contra once”, sino que uno equipo juega CON otro. Y así lo entendió Juan Carlos.
