🔵El dirigente ceramista denunció una ofensiva empresarial para que los trabajadores abandonen la obra social del gremio y se afilien a OSDE. Moreyra cuestionó la ruptura de una relación que, según sostuvo, históricamente se construyó entre trabajadores y empresarios y advirtió por el impacto de la crisis sobre la industria🔴
Juanqui Moreyra, secretario de Acció Social, Internacional y Prensa de Ceramistas –FOCRA-, denunció durante el Congreso de la CSIRA una situación que calificó como inédita en su trayectoria: la colocación de afiches en las fábricas para promover que los trabajadores abandonen la obra social del gremio y se afilien a OSDE.
“Si la gente no se afilia a OSDE y dejan la obra social, van a tomar acciones sobre los trabajadores”, relató. Según explicó, los carteles están colocados directamente en las plantas y anticipó que llevará el reclamo ante la CSIRA y la CGT.

Moreyra vinculó esta situación con el deterioro del vínculo entre trabajadores y empresarios y cuestionó la actitud adoptada en su sector. “La paz social que tuvimos durante mucho tiempo, estas personas la están rompiendo”, afirmó. Sin embargo, remarcó que no concibe al empresariado como un enemigo: “Nosotros a los empresarios no los vemos como enemigos, son los que nos dan trabajo, y si a ellos les va muy bien, a nosotros nos va a ir muy bien”. Para el dirigente nacional, la crisis industrial exige precisamente lo contrario: que trabajadores y empresarios puedan encontrar puntos de encuentro para sostener la producción y el empleo.
El conflicto por la obra social se da además en un escenario de fuerte deterioro de la actividad ceramista, con cierres de fábricas, despidos y un elevado nivel de suspensiones. Moreyra también cuestionó la apertura de importaciones y llamó a recuperar la discusión política dentro de las fábricas. “Tenemos que trabajar mucho y creo que tenemos que revertir esta situación”, sostuvo, al analizar también el comportamiento electoral de trabajadores que votaron al actual Gobierno y posteriormente perdieron sus empleos.
Finalmente, Moreyra volvió sobre el impacto que tiene la caída del empleo industrial sobre el consumo y sintetizó su diagnóstico con una frase contundente: “Están aplicando la política del cementerio. Los muertos no consumen”.

