🔵Un grupo de trabajadoras de la Línea C, encabezadas por Paula Perissé, consiguió un amparo para no subir a las formaciones Nagoya 5000. La dirigente destacó que la lucha aceleró el recambio de la flota y denunció años de desidia de la empresa y del Gobierno porteño🔴
Las trabajadoras de la Línea C del subte consiguieron una victoria judicial después de años de resistencia, reclamos y descuentos salariales. Según explicó a Sonido Gremial Paula Perissé, secretaria de Violencia Laboral de la AGTSyP y candidata a secretaria adjunta por la Lista Verde en las elecciones del 26 de noviembre, la Justicia hizo lugar al amparo que presentaron para proteger su salud y evitar trabajar en las formaciones Nagoya 5000, cuestionadas por la presencia de asbesto. “Tener un fallo en este momento histórico a favor es sumamente importante”, expresó.
Para Perissé, la pelea también empujó una respuesta que la empresa y el Gobierno de la Ciudad venían demorando: la renovación de los trenes. “Este proceso de lucha y de resistencia que venimos llevando hace tiempo las trabajadoras hizo que la empresa y el Gobierno de la Ciudad apuraran la compra de formaciones nuevas”, sostuvo en orden de proteger la salud de trabajadores/as y además, de los millones de pasajeros que viajan en los túneles porteños.

Según les informaron, las primeras dos unidades llegarían en diciembre y el recambio de la flota se desarrollaría hasta junio de 2027. La dirigente reivindicó ese avance como resultado de una resistencia encabezada por mujeres que exigieron condiciones seguras para trabajar.
El camino hasta esa conquista estuvo atravesado por presiones que, según denunció a través de las cámaras de este medio, apuntaron a quebrar el reclamo. Perissé aseguró que la empresa les quitaba parte del salario por negarse a subir a los trenes infectados con la sustancia cancerígena, incluso durante jornadas en las que no les correspondía trabajar en esas unidades. También recordó que otras dos trabajadoras beneficiadas por un amparo anterior, fueron trasladadas fuera del sector de Tráfico, una decisión que consideran un castigo. Tras la nueva resolución, su grupo continúa trabajando en las formaciones. “No nos tocaba subir ni una sola vez arriba de esa formación y, sin embargo, nos descontaban el día de trabajo”, denunció.

Perissé cuestionó la decisión de mantener en servicio los trenes y la demora en invertir para reemplazarlos, pese a los reclamos y a los antecedentes de exposición al asbesto. “Menos inversión y con lo que tenemos damos servicio, un servicio que no le sirve a nadie”, resumió. Para las trabajadoras, esa desidia puso en riesgo tanto al personal como a los pasajeros y las obligó a recurrir a la Justicia para conseguir protección.
Detrás del reclamo existen los antecedentes de personal con la enfermedad causada por la exposición al asbesto y muertes que golpean al conjunto del subte. Perissé advirtió que los casos de trabajadores afectados continuaban aumentando y recordó que el fallecimiento de un compañero llevó a otras dos mujeres a negarse a subir a esas formaciones. “Cada muerte de un trabajador por esta afección nos interpela de una manera tremenda”, cerró.


