En las últimas horas se viralizó un video que desató la polémica y un debate puertas adentro de muchos gremios. Hay que sacar el humo para reconocer el foco del incendio.
En el día de ayer se pudo ver por medio de las redes sociales un video protagonizado por Dr. Gustavo Gallo, representante legal de la Asociación de Distribuidores de Especialidades Medicinales (ADEM) y el dirigente Marcelo Peretta, titular del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), donde se puede observar a Peretta correr por las escaleras y gritarle “me tenés podrido hijo de p…”, al letrado.
Para poder entender lo sucedido, no alcanza con ver un video de pocos segundos, sino que hay que buscar el detonante del conflicto y preguntarse por qué se llegó a esta situación.
¿Quién es el culpable?
Para analizar lo que pasó, hay que remontarse 12 años atrás. Si lees bien, 12 años. Por aquellos años el SAFYB comenzaba a realizar las presentaciones necesarias para que se aprobara el Convenio Colectivo de Trabajo CCT, entre el gremio y la Asociación de Distribuidores de Especialidades Medicinales (ADEM). Lo que vino después, rompe toda lógica administrativa y burocrática, porque 12 años esperando un acuerdo y en el mientras tanto, los trabajadores del sector se encuentran desamparos legalmente y sin CCT que los proteja.

Cabe aclarar que el SAFYB tiene en vigencia los respectivos CCT para los trabajadores Farmacéuticos y Bioquímicos de farmacias, de farmacias mutuales, de laboratorios de análisis y de hospitales privados, restando solo las droguerías.
Por lo general, el tiempo para acordar este tipo de convenios en el Misterio de Trabajo, suele demorar de dos años a tres años, como máximo, entre idas y vueltas de las partes y el ajuste de los artículos.
El Dr. Gustavo Gallo, representante legal de la Asociación de Distribuidores de Especialidades Medicinales (ADEM) habría sido el encargado de frenar la salida del CCT y dilatar los tiempos de manera estrepitosa. Doce años y más de 40 audiencias son por las que ha tenido que pasar el SAFYB, y aún así la Cartera de Trabajo continua sin resolver el conflicto.
Y aquí es donde surgen otras preguntas importantes para el análisis:
- 👉 ¿Cuánto tiempo tiene que esperar un gremio para que se le apruebe un CCT?
- 👉 ¿Cuánto tiempo deben esperar los trabajadores para tener un amparo legal que se merecen?
- 👉 ¿Qué rol cumplen los abogados de las empresas que deambulan por el Ministerio de Trabajo demorando los trámites?
Por lo visto, la respuesta arroja cifras cercanas a los 12 años y 40 audiencias improductivas, cargadas de chicanas y artilugios por parte de abogados patronales hábiles para embarrar la cancha y dilatar los tiempos con el fin de beneficiar a los empresarios, que pagan en negro o acomodan los salarios en CCT menos beneficiosos de gremios ajenos a la actividad, perjudicando el ingreso de los trabajadores. “Es una persona hábil en el arte de las palabras, que habitualmente emplea terminología aguda e hiriente y apela a todo tipo de provocaciones para desconocer a las partes y frustrar cualquier tipo de acuerdo”, señalo el portal “ElProvincial” en su artículo “Quién es Gustavo Gallo? y agregó: “Está financiado por la Asociación de Distribuidores de Especialidades Medicinales (ADEM) para provocar a las autoridades del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) y perjudicar a los farmacéuticos y bioquímicos dependientes. Inclusive se burló de la Justicia que en fecha 8/3/2016 lo condenó por su práctica antisindical (Juzgado 73 expediente 49875/14)”. Un verdadero lobo con piel de cordero, que manipula a su placer a cada funcionario como un encantador de serpientes.
Entonces, solo queda preguntarse: ¿Qué rol tiene el Ministerio de Trabajo?
La Cartera Laboral tiene la función de mediar entre las partes para que lleguen a un entendimiento, y tiene las herramientas legales para intervenir en caso de que no se pongan de acuerdo.
Entonces ¿Por qué el Ministerio permite que transcurran 12 años sin resolución de algo tan cotidiano como un Convenio Colectivo de Trabajo? Entendemos que la posición del organismo público debe ser neutral, para lidiar entre las partes, algo que evidentemente no ocurrió en este caso ya que la balanza está claramente inclinada a favor de la patronal, que hace 12 años evadió su obligación de negociar de buena fe un convenio con SAFYB, legitimo representante de los farmacéuticos y bioquímicos, trabajadores que entregaron todo durante la pandemia.
Y en este punto retomo lo mencionado al principio… “un debate que se da puertas adentro de muchos gremios”. Son muchos los sindicatos que tienen dentro de la Cartera de Trabajo carpetas cajoneadas que deberían haberse resuelto en dos o tres años y siguen allí. Muchos gremios continúan esperando que “les salga” la inscripción o la personería. Requisito básico para que una organización funcione y el Estado cumpla con la libertad sindical garantizada en la Constitución.
¿Cuánto manoseo y maltrato estatal tiene que soportar un dirigente y sus trabajadores?, ¿Por cuánto tiempo se debe poner la otra mejilla?


