🔵El dirigente curtidor propone el proyecto ante los riesgos laborales que implica la actividad🔴
Walter Correa, secretario general del Sindicato de Obreros Curtidores, presentó un proyecto de ley con el fin de otorgarle a los trabajadores y trabajadores del sector un “régimen jubilatorio diferencial”. Los curtidores podrían jubilarse a los 55 años, con 20 años de servicio; y a las trabajadoras con 50 años de edad y 15 años de servicio.
Así lo publicó el actual diputado nacional de extracción sindical por el Frente de Todos y pre-candidato a la renovación de su banca.
Sobre las trabajadoras que tendrían la posibilidad de jubilarse a los 50, se contemplará el desarrollo de “actividades que generen un envejecimiento prematuro”.
Correa manifiesta en su intención legislativa, que las y los beneficiarios de la eventual normativa, quedarán excluidos “para desempeñar las tareas especificadas en el artículo 1º (jubilación diferencial), a partir del momento en que entraren en el goce efectivo de la jubilación”. “El ingreso a cualquier otra tarea o actividad, quedará sujeto a lo establecido en el artículo 66 de la ley 18.037 (jubilados y pensionados y en el artículo 44 de la ley 18.038 (jubilados y pensionados autónomo”, aclara.

📋 Fundamentos
Correa, autor del proyecto y trabajado en conjunto con los firmantes, también de extracción sindical, Pablo Carro (CTA Córdoba), Claudia Ormachea (Bancaria) y Patricia Mounier (Sadop), expone en su argumentación que la propuesta se sustenta en “la salud psicofísica de las y los trabajadores de la industria del cuero ya que éstos, tanto en la dinámica propia de las exigencias físicas de sus tareas laborales, como en la de su ambiente de trabajo, cotidianamente se encuentran expuestos a diversos riesgos laborales propios de una actividad (auditivos, tóxicos y osteomusculares) que conlleva un elevado grado de exposición que provoca un mayor desgaste físico y psíquico con el consecuente deterioro de su salud que compromete su capacidad humana”.

El oriundo del partido de Moreno excluyo en su proyecto de ley a “las y los trabajadores de supervisión, de dirección, personal jerárquico y administrativo”. A la vez, las licencias serían consideradas como años de servicio se según sugiere el legislador sindical.
Correa explica la sucesión de los procesos de elaboración del cuero: “En primer término, se encuentra el “sector húmedo”, en el cual se lleva a cabo el descarnado en pelo, pelambre y descarnado en tripa, entre otras. En segundo término, en el “sector de teñido” se realiza el encurtido, teñido y engrasado. Tercero se encuentra el “sector de acondicionado”, en el cual se efectúa el secado al aire natural y estirado al vacío para luego realizarse el ablandado y estirado, desflorado, clasificación, recorte, mediación y embalaje. En cuarto lugar, se encuentra el “sector de terminado” en el cual se realiza el estucado, pintura, planchado y grabado, ablandado y estirado, lustrado, medición y embalaje. Finalmente se encuentran las “plantas auxiliares” en las que se lleva a cabo el recupero del cromo, y que comprende las plantas de dilución y efluentes, laboratorios, almacenes, áreas de mantenimiento, sebo y calderas.
¿Por qué lo explica? Porque en cada una de las etapas, la o el trabajador curtidor puede ver se afectado por una serie de riesgos laborales dada la utilizacion de productos químicos como sal, cromo, metabisulfito, sulfuro de sodio, hidróxido de sodio, hipoclorito de sodio, anilinas, ácidos orgánicos tamponados (sulfúrico, clorhídrico, láctico, fórmico, bórico y mezclas), sales de amonio, bisulfito de sodio, peróxido de hidrógeno, azúcares y melazas, ácido sulfoftálico; y solventes como kerosene, monoclorobenceno y percloroetileno, este último se aplica en pieles de oveja después de curtidas.
A ellos se le suma el desgaste físico ante las importantes cargas que soporta el trabajador durante la primera etapa (llega a cargar cueros de hasta 65 kilos) “en posiciones viciosas de labor”, etc.
