🔵Argentina atraviesa una crisis de poder adquisitivo sin precedentes en los primeros meses de 2024🔴
Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y el Remuneración Imponible de Trabajadores Estables (RIPTE), los salarios han aumentado en un 58% entre diciembre de 2023 y marzo de 2024, mientras que la inflación en el mismo período fue del 90%. Esto resulta en una brecha de más de 30 puntos porcentuales entre los ingresos y el costo de vida, evidenciando una alarmante caída del poder adquisitivo.
En los cuatro primeros meses del año, los salarios nominales crecieron un 57.9% con incrementos del 8,3% en diciembre, 14,7% en enero, 11,5% en febrero y 14% en marzo. No obstante, la inflación durante el mismo periodo fue del 90,1%, lo que resulta en una pérdida del 16,9% en términos reales.
A pesar de un breve repunte en marzo, cuando los salarios formales con aportes a la Seguridad Social aumentaron un 14% frente a un alza de precios del 11%, esta mejora no logró compensar la pérdida acumulada desde el inicio del año.
Los salarios promedios del 2023 cerraron en diciembre con un aumento de $194.175,11 a $484.298,40, representando un incremento del 149,4%. Sin embargo, esta cifra contrasta con una inflación del 211,4% en el mismo periodo, lo que se traduce en una pérdida del poder adquisitivo de 60 puntos porcentuales.
La depreciación del peso en agosto de 2023, sumada a la disparada de la inflación, ha exacerbado la crisis, impactando de manera más aguda durante los primeros cuatro meses de 2024. Los salarios promedios formales se ubicaron en $705.832,58 en marzo, por debajo de la canasta familiar de pobreza valorada en $773.385,10 para un matrimonio con dos hijos menores, según el INDEC. Este escenario ha incrementado la cantidad de trabajadores con empleo formal y aportes a la Seguridad Social que residen en hogares pobres. Además, el RIPTE acumula una pérdida de más del 30% desde fines de 2015, atribuida en parte al gobierno de Mauricio Macri y en parte a Alberto Fernández.
