En un hecho gravísimo, le colocaron agua radioactiva a Damián Straschenco, adjunto de Luz y Fuerza de Zarate y desde ahora, enfrentará exhaustivas pruebas periódicas para que su vida se comprometa lo menos posible. El caso fue caratulado como “Tentativa de Homicidio”, y lo lleva el Juzgado Federal de Campana.
Damian Straschenco es el secretario adjunto de Luz y Fuerza Zárate y el 9 de mayo sufrió un atentado que podría ocasionarle graves consecuencias de aquí al resto de su vida. En un caso que el Juzgado Federal de Campana aun se encarga de investigar, colocaron agua radioactiva en la botella que Straschenco solía tomar y al salir de su trabajo, la Central Eléctrica Atucha, le fue detectado por los portales de medición material radioactiva contaminante en su cuerpo.
Luego de las pruebas que le realizaron en ese mismo momento en la Central, descubrieron que material contaminante había alcanzado su sangre por intermedio del agua que había ingerido en su oficina (esto se comprobó con los estudios posteriores). Este hecho ocurrió el 9 de mayo pero dado a conocer en las últimas horas por el propio dirigente y la Federación de Trabajadores de la Energía, que conduce el Adjunto de la CTA Autónoma, José Rigane.
“No tengo miedo, sí quiero que esto se descubra. Si fue para un daño hacia mi persona, me voy a tener que preocupar un poco más”, le confesó Straschenco a Sonido Gremial.
El secretario adjunto del gremio de Luz y Fuerza Zarate tiene una familia que hoy está preocupada por su salud y futuro. “Mis hijos siempre me han acompañado y ayuda, pero tengo que seguir viviendo”, se esperanzó.
Straschenco trabaja en la Oficina Sindical de la Central Atucha luego de que la empresa le iniciara un sumario por su actividad gremial y desde ese momento, se intensificaron las situaciones conflictivas, aunque nunca la relación fue buena. “No tengo sospechas de nadie en particular, pero está claro que fue un acto criminal”. El Juez Charbai, del Juzgado Federal de Campana, caratuló el hecho como “Tentativa de Homicidio”.
“Físicamente estoy bien”, asegura el hombre de la CTA Autónoma, aunque este suceso podría provocarle consecuencias a futuro. La unidad para medir radiación se denomina sievert y la cantidad permitida en el cuerpo de una persona que trabaja en Atucha, para poder ingresar a la zona en cuestión, es de 20 milisievert. Starschenko ingirió en una ingesta, lo que un trabajador de la central tiene en sangre en seis años, alrededor de 180.
Está descartada la hipótesis de un accidente o un acto involuntario del agente, ya que el “Agua pesada” (bebida que contiene materia altamente contaminante y se utiliza para crear energía) se encuentra almacenada en otro sector, con una importante franja de protección y seguridad. “Se violaron todos los procedimientos”, critica el gremialista.
Ahora resta que la Justicia continúe el curso de la investigación para alcanzar con los autores materiales e intelectuales.
