🔵El Ministerio de Trabajo bonaerense y la CTA Autónoma firman un convenio para crear un nuevo Centro de Formación Laboral en Coronel Brandsen. La iniciativa busca fortalecer la capacitación profesional y la inserción laboral en un contexto nacional marcado por una reforma laboral cuestionada por organizaciones sindicales y expertos🔴
El Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires y la CTA Autónoma bonaerense ponen en marcha un nuevo Centro de Formación Laboral en Coronel Brandsen, tras la firma de un convenio entre el ministro Walter Correa y el secretario general Oscar “Colo” De Isasi. La entidad será gestionada por la central sindical y se suma a los más de 200 centros que supervisa el Instituto Provincial de Formación Laboral en distintos distritos de la provincia.

Durante el acto, realizado en la sala “Felipe Vallese”, Correa sostiene que la formación laboral “debe estar al servicio de los trabajadores y las organizaciones sindicales”, y rechaza cualquier intento de mercantilizarla: “No puede ser un voucher o un negocio”. El ministro subraya que los CFL funcionan como herramientas públicas de capacitación técnica y de actualización profesional, esenciales en un contexto donde la estructura del trabajo cambia aceleradamente.
Por su parte, De Isasi destaca el valor estructural de estas políticas: “Es un dato político aportar conocimiento científico a través de los centros de formación en un mundo del trabajo que no es fácil”. La central sindical remarca que la iniciativa fortalece la vinculación entre trabajadores, sindicatos, sectores productivos y el sistema científico-tecnológico, con el objetivo de mejorar la empleabilidad y generar mecanismos de acompañamiento para la inserción laboral.
La creación del nuevo CFL cobra especial relevancia en un escenario nacional donde se discute una reforma laboral que, según especialistas y organizaciones del movimiento obrero, implica un retroceso en derechos adquiridos. En contraste, el Estado bonaerense y la CTA Autónoma profundizan políticas orientadas a formalizar saberes, profesionalizar tareas y sostener un modelo de formación continua. La expansión de estos centros se convierte así en una señal política y estratégica: invertir en capacitación es invertir en trabajo digno y en un sistema laboral inclusivo y con mayor proyección social.
