🔵Omar Giuliani, Secretario General FeNaT-CTA, denunció al gobierno de Javier Milei de aplicar un “ajuste estructural” que transfiere riqueza hacia el gran capital, desmantela el tejido social y sumerge a los sectores populares en una lógica de mera subsistencia🔴
La CTA difundió un comunicado de fuerte contenido político en el que acusa al gobierno nacional de haber consolidado, en su tercer año de gestión, un “dispositivo de ajuste estructural” que impacta de lleno sobre los sectores populares y las economías de subsistencia. El documento, firmado por Omar Giuliani, advierte que las políticas oficiales configuran una “transferencia masiva de riqueza” desde el trabajo hacia los sectores concentrados del capital.

El dirigente sostiene que la administración de Javier Milei no solo ejecuta un ajuste económico, sino que impulsa una estrategia de “disciplinamiento social” basada en lo que define como “terror económico”. Según el texto, este mecanismo busca “reconfigurar las subjetividades y las expectativas colectivas”, empujando a los sectores populares a una “lucha atomizada por la mera reproducción biológica diaria”.
Giuliani describe a la macroeconomía como “una maquinaria destructora del tejido laboral”, tanto en el plano formal como informal, y acusa al Gobierno de actuar como “planificador de una pauperización programada”. En esa línea, se señala una caída abrupta de los ingresos de los asalariados y un deterioro generalizado de las condiciones de vida.

Asimismo, la CTA que lidera Hugo Cachorro Godoy, denuncia que el recorte y la eliminación de políticas sociales —como el programa “Volver al Trabajo” y la asistencia alimentaria a organizaciones comunitarias— constituyen “la destrucción activa de la última trama de organización territorial”. Para la central, no se trata de un ajuste presupuestario sino de una decisión que desarticula redes comunitarias clave.

En ese escenario, el texto advierte que la retirada del Estado no implica un vacío, sino una “reconfiguración del territorio bajo otras lógicas de poder”, donde crecen economías vinculadas al delito y el narcotráfico. “El incremento de estas dinámicas y la ruptura de vínculos comunitarios son consecuencias directas deseadas por el poder”, sostiene el documento.
Finalmente, la CTA plantea que la “asfixia presupuestaria” sobre la salud pública y la educación completa un cuadro de extrema vulnerabilidad social. El deterioro de estos servicios, afirma, profundiza desigualdades, especialmente en mujeres, infancias y adolescencias. “Una existencia signada por la precariedad, la estigmatización y la lucha desigual por la supervivencia. Una necropolítica de Estado”, concluye el comunicado.

