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La CGT se pliega a la movilización de Camioneros y estará en la calle el 22F

La CGT convocó a acompañar la movilización de Camioneros, el 22 de febrero, en lugar y recorrido a confirmar por la organización que lidera Hugo Moyano, mientras que Pablo, su hijo y Adjunto del gremio, advirtió la “movilización más importante de la historia del sindicato”.

Luego de la reunión ayer en la CGT, el directorio convocó a sus gremios confederados a la movilización de Camioneros el 22 de febrero. La mismo será realizará probablemente en la Avenida 9 de Julio y en rechazo de las políticas oficiales y en defensa de las condiciones laborales, los salarios y el poder adquisitivo y los convenios colectivos, informó hoy el triunviro de la central obrera Juan Carlos Schmid. Los gordos e independientes no asistieron pero participaron 27 de los 35 integrantes de la conducción nacional.

Pablo Moyano dijo que será «la movilización más importante de la historia» del sindicato y que participarán ambas Centrales de los Trabajadores Argentinos (CTA y CTAA) y varios movimientos sociales, además de las organizaciones confederadas en la central obrera.

«El consejo directivo analizó la situación socio-económica del país y aprobó la Declaración de Mar del Plata ‘Quien quiera oír que oiga’ de mediados de este mes. En especial, rechazó el intento de deslegitimación de la voz y el rol de los gremios en la sociedad que procura el Gobierno y repudió los masivos despidos en el sector estatal», dijo Schmid.

Los grandes gremios de servicios y los llamados «independientes» no participaron en el encuentro de consejo directivo, como tampoco lo hizo el triunviro Héctor Daer por estar de vacaciones y a partir de «la existencia de matices» internos, según señaló Schmid en la posterior conferencia de prensa ofrecida junto con el garagista Carlos Acuña y la dirigente de los médicos de Santa Fe (AMRA), Sandra Maiorano.

Schmid afirmó que existe «gran preocupación» en la CGT ante lo que calificó como «una situación socio-económica muy similar a la de enero de 2016, cuando se sucedían en el país los despidos en el Estado y también en el sector privado, caía el consumo y el poder adquisitivo, no había inversiones ante la ausencia de tracción de la economía y no se acertaba a detener el proceso inflacionario». «La CGT se solidariza y respalda la lucha de los trabajadores de Río Turbio, una mina paralizada desde hace dos años cuyos trabajadores ahora sufren despidos. En toda la Patagonia, una de las regiones más despobladas del país, ocurre otro tanto, en especial en el área de la energía. Hay ya allí casi 30 mil empleos menos, lo que significa ni más ni menos que un éxodo organizado. No existen las políticas activas prometidas», puntualizó.

A la vez, el portuario rechazó «la posibilidad de que el gobierno determine paritarias que no sean libres de toda injerencia y topes», y señaló que los gremios confederados «no aceptarán referencia alguna», porque hasta ahora «hubo siempre desborde inflacionario».