Gustavo Béliz disertó en la UTN sobre producción y el modernismo en el Trabajo y habló de una nueva frase peronista: Justicia Social Tecnológica. Algo a lo que los sindicatos no escapan pero también se complejiza con la sensible y delicada situación.
El ex ministro del Interior y hombre fuerte en el próximo gabinete de Alberto Fernández, disertó en la UTN y abordó una temática real pero compleja para la realidad argentina que tiene que ver con la utilización de la tecnología para mejorar la producción. Habló de robots y reformuló una frase peronista 2.0: Justicia Social Tecnológica.
La conferencia de Béliz se denominó “Dignidad y futuro del trabajo frente al cambio tecnológico exponencial”, y sostuvo que “la tecnología es una herramienta y un arma. Venimos trabajando en un informe Industria 4.0 que sólo alcanza a menos del 10% de las empresas de nuestro país. Hay una brecha de inserción internacional entre aquellas industrias que son capaces de vender su producción al resto del mundo y las que no. Las primeras tienen 6 o 7 veces más capacidad de incorporar tecnología. Esto habla de inequidad, pero también de múltiples dificultades en cuestiones de acceso y también de implementación”, planteó.
Los sindicatos ya empiezan a mirar con cautela el rumbo de Beliz pero al mismo tiempo, saben y admiten que ya existe un proceso de adaptación a estos modernismos. Jorge Sola, jefe gremial del Sindicato del Seguro, contó que posee una disyuntiva en su sector con una plataforma aseguradora que es ”prácticamente” virtual y que el desafío pasa por representar a esos trabajadores que se encuentran mecanizados y detrás de una maquina.
“La automatización genera temor al escuchar hablar de un robot porque se lo considera un competidor que hará que trabajadores pierdan su trabajo. Sin embargo, las máquinas pueden ayudarnos a realizar mejor nuestras tareas y no a destruir la forma como las ejecutamos actualmente”, resaltó el ex y próximo funcionario en la UTN.
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En otro orden, en la OIT, hace algunos meses, se colocó en una demostración el ejemplo dos camiones conducidos por personas, en una situación X y en tiempo real, en la que se provoca un accidente y en el fallecen sus conductores. El organismo internacional propuso el mismo escenario pero en vez de camioneros, conducido por computadoras: el resultado fue que el accidente se evitó. Entonces el reto pasa por la capacitación, la reubicación y la creación de otros empleos.
Hoy estuve presente en el acto por el 60 aniversario de la UTN que culminó con una gran exposición de Gustavo Béliz sobre nuevas tecnologías, Inteligencia Artificial y trabajo del futuro. Gracias @BohnSergio y felicitaciones a todos los que hacen la UTN! pic.twitter.com/iTKFeENSNH
— Juan Pablo Brey (@JuanPabloBrey) November 25, 2019
A contrapunto, en una disertación en la Universidad de Lomas de Zamora, Carlos Tomada, ex ministro de Trabajo de la Nación planteó a este medio que “siempre hubo cambios tecnológicos, ¿o no fue tremenda la aparición del avión, del transporte que sustituyó a los barcos? Y ¿cuánta gente trabaja hoy en los aeropuertos? ¿O no fue terrible el día que apareció el primer cajero automático? Decían que iban a desaparecer los bancos, ahí están, con trabajo y generando otros”. También es real que no todo el país sabe usar un cajero automático, y eso también se debe a la poca educación tecnológica, a la falta de empleo registrado, etc.
Carlos Tomada, sobre el nuevo Trabajo.-
