🔵El conflicto por los espacios de ascenso y descenso en la Terminal de Retiro volvió a poner en el centro la disputa entre taxis y apps. Peones reclama un lugar específico para las aplicaciones y que se cumplan las normas de seguridad y control🔴
Unos 400 choferes de taxis se autoconvocaron en la Terminal de Retiro, con el apoyo de la Federación de Peones de Taxis para reclamar el cumplimiento del fallo judicial que cuestionó la falta de control del Gobierno porteño sobre el transporte mediante aplicaciones. El conflicto se originó por el uso de los espacios de ascenso y descenso por parte de vehículos vinculados a las plataformas.

Desde el sector de taxis explicaron que el objetivo no es solamente discutir quién utiliza determinados sectores de la terminal, sino ordenar la actividad y establecer un espacio específico para las aplicaciones, con controles y condiciones de seguridad.
En dialogo con Sonido Gremial, Miguel Soto, secretario Adjunto de la federación, denuncia que una situación similar se registra en Aeroparque, donde vehículos de aplicaciones ocupan espacios públicos y forman filas en las zonas de ascenso. Según los taxistas, estos vehículos no cuentan en todos los casos con rampas, sistemas de seguridad o elementos de seguridad exigidos para el transporte, y también cuestionan los controles sobre antecedentes de los conductores. Estas situaciones, aseguran, se producen con el aval de los concesionarios o responsables de las terminales.
Un conflicto que lleva diez años
La disputa entre los taxis y las plataformas comenzó con la llegada de Uber a la Ciudad y se extendió durante una década. En abril de 2026, la Cámara de Apelaciones porteña, en el fallo 62475, cuestionó la omisión del Gobierno de la Ciudad en sus tareas de control y fiscalización sobre el transporte mediante aplicaciones.

La sentencia señaló que, después de años de funcionamiento de las plataformas, existía una situación de desigualdad en las condiciones de control y regulación. Para los taxistas, el fallo constituye un respaldo a su reclamo histórico de que las aplicaciones sean sometidas a reglas claras y controles.
En Retiro, la Federación Nacional de Peones de Taxis planteó que las aplicaciones tengan un lugar propio para el ascenso y descenso de pasajeros, sin desplazar la parada de taxis. Tras el conflicto, el Gobierno porteño y la concesionaria TEBA se comprometieron a realizar gestiones y avanzar en obras para buscar una solución.
Los trabajadores, sin embargo, permanecen en estado de alerta y reclaman que la discusión avance hacia una regulación integral de las plataformas en la Ciudad.

