🔵Tras el paro anticipado por incumplimientos por parte de las patronales, la conducción encabezada por Horacio Valdez avanza con un plan de lucha tras la conciliación obligatoria🔴
El Sindicato Obrero de la Industria del Vidrio –SOIVA-, que conduce Horacio Valdez, inició un paro de 24 horas el 9 de abril, un día antes de la huelga general de la CGT, a raíz de la falta de pago de aportes sociales, el incumplimiento de acuerdos salariales vigentes y la negativa de las empresas del Grupo Cattorini (Rigolleau y Cattorini en varias provincias) a reconocer a los dirigentes de la organización. El reclamo original apuntó a que “la empresa no cumple con los pagos previsionales, ni con los aportes sociales, y desconoce los acuerdos salariales vigentes”.

La medida de fuerza precipitó la intervención de la Secretaría de Trabajo y la apertura de la conciliación obligatoria. Sin embargo, el 6 de mayo el SOIVA difundió un comunicado oficial anunciando “nuevas medidas de fuerza” si no se satisfacen diez “puntos básicos” que las patronales se niegan a cumplir.
El sindicato de la calle Balbastro exige que se reconozca “un salario conformado que cubra la canasta básica alimentaria” y reclama el ingreso de dirigentes a las plantas para fiscalizar cada etapa de la producción.
En el mismo texto, la conducción gremial repudia “a algunos empresarios que acuden a la Policía para criminalizar la protesta y meter miedo” y advierte que continuará el plan de lucha “para que las máquinas sean manejadas por trabajadores y no por empleados no capacitados”. También demanda que las empresas “devuelvan la plata de los aportes injustamente retenidos”, respeten los certificados médicos y diferencien los días de semana de los fines de semana y feriados en los turnos de trabajo.

Con el horizonte de un conflicto en alza, el SOIVA subraya que “las condiciones de trabajo y los salarios no pueden estar por debajo de la ley y la Constitución” y cierra su comunicado anunciando que vencido el plazo de la C.O. “habrá nuevos paros en todas las fábricas de vidrio del país”.
Por ahora, la industria permanece paralizada en varias provincias, y las negociaciones con el Grupo Cattorini siguen sin resolverse.
