🔵La Federación Nacional de Peones de Taxis, encabezada por Miguel Ángel Soto, reclama una regulación que equipare las condiciones para transportar pasajeros. Denuncia desigualdades en tarifas, seguridad y controles, y lleva la discusión al terreno legislativo🔴
La pelea de los taxistas con las plataformas de transporte lleva años y tiene un reclamo central: que quienes realizan la misma actividad cumplan con las mismas obligaciones. Desde la Federación Nacional de Peones de Taxis sostienen que la expansión de las aplicaciones les quitó una parte importante del trabajo, en un escenario que consideran de competencia desleal por las diferencias en las exigencias para prestar el servicio.
El cuestionamiento abarca las tarifas, las habilitaciones, las obligaciones impositivas y las condiciones de seguridad. Según plantean desde el sector, mientras los taxis deben cumplir requisitos específicos para transportar pasajeros, las aplicaciones operan sin controles equivalentes. También advierten sobre la falta de exigencias uniformes de licencia profesional y de garantías suficientes para proteger tanto a los usuarios como a los conductores. Exigen que cuenten además, con móviles y choferes identificados y con certificaciones profesionales habilitantes y, por supuesto, con capacitación permanente y una antigüedad acorde a la responsabilidad del traslado de vidas humanas, y desde la federación plantean que esta experiencia debe ser no menor a 10 años.

La disputa se extiende a los aeropuertos, puertos, y las terminales fluviales y de micros. Allí, la Federación denuncia que vehículos vinculados con las plataformas recogen pasajeros sin contar con los permisos que se exigen al servicio de taxis. Para la organización, esa situación profundiza la desigualdad y deja a quienes trabajan con las habilitaciones correspondientes en desventaja a la hora de conseguir viajes.
La postura de la Federación que conduce Miguel Ángel Soto no apunta a prohibir las aplicaciones, sino a establecer condiciones parejas para competir. El planteo incluye equiparar las exigencias de seguridad y habilitación y avanzar hacia un esquema tarifario que, según sostienen, evite que las diferencias regulatorias sigan perjudicando a los taxistas. En la Ciudad de Buenos Aires, referentes del sector señalaron que trabajan con legisladores del peronismo para avanzar en una discusión que estaría cerca de encontrar una terminal favorable para los trabajadores de esta actividad.
En territorio bonaerense, la Legislatura local trabaja en una iniciativa vinculada con la senadora María Rosa Martínez que podría ampliar las posibilidades de trabajo de los taxis en el conurbano. Su alcance y estado parlamentario permiten ser optimistas hacia el tratamiento del expediente.

La expectativa del sector es que el debate legislativo permita dar respuesta a un reclamo que atraviesa toda la actividad: incorporar la tecnología al transporte de pasajeros con reglas y controles que alcancen a todos.


