🔵Después de las marchas en Cañuelas y Bahía Blanca, los municipales bonaerenses volvieron a la calle. Denuncian salarios por debajo de la indigencia, trabajo precarizado y una “trampa” del Gobierno de la PBA para evitar la convocatoria al Consejo del Empleo Municipal🔴
El plan de lucha de la FESIMUBO sumó su tercer capítulo y se sintió en el Conurbano bonaerense. Esta vez, los sindicatos municipales de la Regional Oeste cortaron la avenida Rivadavia, en su cruce con Mariano Acosta, en Ituzaingó, para denunciar una realidad crujiente: trabajadores que cobran salarios por debajo de la línea de indigencia, entre otras yerbas.
La protesta contó con la presencia del secretario general de la Federación, Hernán Doval, y formó parte del Plan de Lucha Total, Permanente y Prolongado que la organización lleva adelante en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. El principal reclamo pasa por los aumentos salariales que se demandan desde el gremio local.

Pero la pelea no pasa solamente por los sueldos. Doval fue más allá y también denuncia el avance de la precarización laboral mediante monotributos y becas, modalidades que dejan a miles de trabajadores sin estabilidad ni plenos derechos. Además, al reducir los aportes, estas contrataciones terminan golpeando directamente al IPS y al IOMA.

La Federación volvió a reclamarle al Ministerio de Trabajo bonaerense que convoque al Consejo del Empleo Municipal, tal como establece la Ley 14.656. Desde la organización cuestionaron el manejo del ministro de Trabajo y advirtieron sobre una supuesta “trampa” para evitar que el organismo funcione en las condiciones previstas por la normativa.
Ituzaingó se convirtió así en la tercera parada de una protesta que viene creciendo. Primero fueron las rutas 6 y 205, en Cañuelas, con las regionales Conurbano Oeste y Centro. Después llegó el bloqueo de la Ruta 51 y del acceso al Puerto de Bahía Blanca, encabezado por la Regional Sur. Ahora, el reclamo volvió al corazón del oeste bonaerense. Se espera la extensión de las marchas a lo largo de la Provincia.
La estrategia del consejo directivo y de los gremios de base de la FESIMUBO pasa sacar los conflictos de cada municipio, unirlos en una misma pelea y trasladar la presión al Gobierno provincial. Con salarios que en algunos casos ni siquiera alcanzan para superar la indigencia, la institución sindical advierte que el plan de protestas –por ahora- no tiene una fecha de vencimiento.
La saga continúa y, por lo que viene mostrando la Federación, todavía quedan varios capítulos por delante.

