Vialidad restó 140 trabajadores menos a su planta con el sistema retiro voluntario, los cuales se agregaron a una lista que ya poseía más de 350 despedidos. Ayer se llevó adelante una emotiva asamblea de despedida en la firma estatal.
El gremio de los trabajadores de Vialidad (STVyARA), que conduce César González, atraviesa un proceso de desguace sin antecedentes recientes y en la jornada de ayer, la empresa estatal anunció la ejecución de de 140 retiros voluntarios, los cuales se suman a los 352 despidos ratificados por la Administración que conduce Patricia Gutiérrez.
Sonido Gremial dialogó con Graciela Aleñá, secretaria Adjunta del Sindicato de Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina, en una conversación telefónica que mostró la “tristeza” que dice sentir el gremio y el conjunto de trabajadores que se fueron. “Hubo mucho llanto y emoción en la asamblea de hoy (por ayer), son compañeros de muchos años”, esbozó la dirigente, con un audible y apenado tono de voz.
Entre los empleaos que acordaron su retiro y que formaban parte de la empresa estatal, había técnicos e ingenieros que estaban “cansados del clima de amenaza, el maltrato y la falta de trabajo”. “No son retiros voluntarios, son despidos encubiertos”, enfatizó Aleñá.
“Están creando un clima que es de tensión insalubre para todos los trabajadores, con incertidumbre total sobre nuestras fuentes de trabajo. Desde Cambiemos prometieron transformar a la Argentina con 25000 km de rutas cuando en realidad lo que están haciendo es privatizar vialidad y entregar el negocio a sus amigos”, sentenció Aleñá. “Los acuerdos millonarios con las PPP y lo que hicieron con nuestras escuelas viales demuestran que el camino es sacarse de encima a los trabajadores. Lo que no pudieron lograr en los ´90, lo vienen a terminar ahora”, escribió en un comunicado de prensa.
“Estamos cansados de las decisiones de la administración en contra de los trabajadores pero seguiremos organizándonos a nivel nacional con todos los compañeros que están pasando por la misma situación para continuar una lucha conjunta”, finalizó Aleñá.
Por último, el desguace que lleva adelante el Gobierno Nacional pasa hasta por tercerizar ciertos servicios como lo son en el área informática, en la cual redujeron una planta de 11 trabajadores para subcontratar a una empresa que reemplace aquella mano de obra.
