🔵El secretario general de UDA y responsable de Políticas Educativas de la CGT apuntó contra los salarios de pobreza, el deterioro de las escuelas y el recorte presupuestario. Romero responsabilizó al Gobierno por el conflicto y reclamó a la Justicia que permita la expresión de los docentes🔴
Tras la conferencia de prensa brindada por UDA y los gremios docentes de la CGT, Sergio Romero advirtió que el sistema educativo argentino atraviesa una crisis profunda, atravesada por salarios de pobreza —en algunos casos de indigencia—, problemas de infraestructura y una fuerte caída del presupuesto.

El sec. de Políticas Educativas de la CGT sostuvo que la situación requiere una mesa de diálogo y responsabilizó al Gobierno por la escalada del conflicto. “Si hay conflicto, lo genera el Gobierno, no nosotros”, remarcó. También aseguró que, aunque mantiene contactos con funcionarios, los reclamos sindicales no son incorporados a la agenda oficial: “Es mucho escritorio de parte del Gobierno y poca realidad, hablo permanentemente pero cae en saco roto”.

Romero señaló que el salario inicial docente se ubica, en promedio, en torno a los 700 mil pesos en las provincias y aseguró que, aun con diferencias entre jurisdicciones, todos los ingresos permanecen por debajo de la línea de pobreza. A ese escenario sumó el deterioro de los establecimientos y la falta de recursos y tecnología en las escuelas técnicas, cuyo funcionamiento consideró fundamental para la formación profesional y la incorporación de los jóvenes al mundo laboral.
En ese marco, cuestionó el discurso del presidente Javier Milei sobre la intención de hacer que la Argentina “vuelva a ser grande”. “Hay que ver qué entiende él por grande”, planteó Romero, para luego remarcar que un país necesita escuelas con docentes, oportunidades de estudio y posibilidades laborales para evitar que los jóvenes busquen su futuro en el exterior. “Para que pase lo que dice la primera figura presidencial del país hay que girar 180 grados”, sentenció.

Uno de los principales ejes del reclamo se concentra en la vía judicial contra la declaración de la educación como servicio esencial. Romero recordó que los sindicatos ya consiguieron revertir una iniciativa similar en el pasado y expresó su expectativa de alcanzar nuevamente un resultado favorable. “Los jueces tienen que permitir que se expresen los trabajadores. Tenemos que expresar el disconformismo con la forma en que se está llevando a esta crisis y a este caos de la educación”, reclamó.
Finalmente, el titular de UDA destacó la unidad alcanzada por los sindicatos docentes y confirmó que el plan de lucha se extenderá durante todo agosto. La agenda incluirá protestas, campañas en redes sociales, clases especiales en las escuelas y conferencias de prensa, hasta culminar durante la última semana del mes con una movilización al Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación.

