🔵La Asociación del Personal Jerárquico del Gas advirtió por las restricciones que afectan a estaciones de GNC e industrias y cuestionó una política energética que, según el gremio, prioriza las exportaciones futuras y la rentabilidad del sector por sobre el abastecimiento interno. “Ganan las petroleras, pierden los usuarios”, sostuvo la organización🔴
La Asociación del Personal Jerárquico del Gas –APJ GAS- difundió un comunicado en el que expresó su preocupación por la situación del abastecimiento de gas natural en el país y apuntó contra las decisiones que, a su entender, profundizaron las dificultades del sistema. El gremio describió el escenario como “distópico” y planteó una paradoja: “Hay sobreproducción de gas natural pero no se puede transportar y, por lo tanto, no se puede satisfacer la demanda”.

La organización sindical señaló que, con el descenso de las temperaturas y el incremento del consumo residencial, comenzaron nuevamente las restricciones de gas para estaciones de GNC y numerosas industrias. Según APJ, las autoridades justifican las limitaciones por el crecimiento de la demanda residencial y la aplicación de un esquema de prioridades. El sindicato remarcó además que no se trata de un episodio aislado: industrias del centro y norte del país vienen reduciendo su producción debido a los precios del gas importado, mientras que las estaciones de GNC con contratos interrumpibles aparecen entre las primeras afectadas.
Para APJ GAS, el problema tiene un componente estructural: la infraestructura de transporte no creció al ritmo de la cantidad de usuarios ni de la producción gasífera. El comunicado recuerda que durante las últimas décadas se realizaron ampliaciones y extensiones del sistema, pero cuestiona que no se haya completado una expansión suficiente de los gasoductos troncales. En ese sentido, destaca que el primer tramo del Gasoducto Néstor Kirchner fue inaugurado en 2023, pero advierte que “no se avanzó en la construcción del segundo tramo y su impacto nacional se vio limitado”.
El gremio pone el crecimiento de los usuarios como una de las claves para comprender el problema. Según APJ GAS, Argentina pasó de cinco millones de usuarios de gas natural en 2000 a más de nueve millones en la actualidad, mientras que la infraestructura no acompañó ese crecimiento. “Es evidente que la construcción de gasoductos vs cantidad de usuarios está alejada de lo que necesitamos”, sostiene el documento.
La crítica sindical también apunta a las prioridades de la política energética. APJ GAS cuestiona que, mientras parte del gas producido en el país se exporta a Chile, Uruguay y Brasil a precios desregulados, Argentina continúa recurriendo a barcos de Gas Natural Licuado (GNL) y mantiene obras de infraestructura pendientes. El comunicado menciona específicamente la reversión del Gasoducto Norte y la planta compresora de Las Armas, que —según el gremio— permitiría aliviar la situación de los usuarios de la costa bonaerense. “Ganan las petroleras, pierden los usuarios”, resume la organización.
En este contexto, APJ GAS cuestionó el rumbo general de la política energética y advirtió que “todo está enfocado a la exportación futura de gas natural”, sin una mirada integral del sistema. El sindicato rechazó la idea de prescindir de la planificación estatal y sostuvo que el esquema actual genera incertidumbre entre los usuarios: “Cuando hay más consumo residencial sufren las GNC y las industrias. Cuando se revitaliza la industria sufren los residenciales y las generadoras eléctricas”.
Finalmente, la organización reclamó una política energética nacional que permita ordenar las prioridades del sistema y compatibilizar el consumo interno con las exportaciones. “No es el huevo o la gallina”, sostuvo APJ GAS, al remarcar que el gas natural representa el 52% de la matriz energética argentina y que el acceso al servicio se convirtió, a su criterio, en un derecho para millones de usuarios. “No hay razones para relegarnos”, concluyó el gremio.

